lunes, 7 de diciembre de 2009

Pues no llegué...¿y qué importa eso?

Tanta prisa por acabar mi ejército, tanto stress para al final no llegar a pintarlo todo. entonces, ¿pa qué?

Parece que tras pasar tanto tiempo sin pisar una mesa de juego he olvidado lo más importante de un torneo: pasar buenos ratos con la gente y jugar.

Así que ahora, después de estos dos meses y con lo aprendido en los dos días de torneo tengo toooodo el tiempo del mundo para dejar mi ejército como me gusta, y como no, para jugar que es el motivo principal/secundario de este hobby.

Con mi cuchara de madera en la mano, procedo a relatar mi experiencia:

Al último asistí de fotógrafo, participé en el anterior... ya no recordaba lo que es vivir un torneo desde dentro, desde la mesa.

Vale, sin los jugadores no habría sido posible, pero sin esa peaso de organización menos, y teniendo en cuenta la cantidad de peña que éramos todavía tiene más mérito. Así que un 100 sobre 10.

Sobre las partidas pues, cuchara de madera, pero he venido a re-aprender a jugar, a probar cosas, a equivocarme, a aprender de eso y a divertirme.

En eso me lo he llevado todo.

Ademas, mi hijo ha asistido a su primer torneo con 12 años recién cumplidos. Tengo que dar las gracias por cómo le habéis tratado: la organización, sus contrincantes, los espontáneos que le han echado una mano... gracias. Está muy motivado, lo vi más bien bajo de moral tras la 3ª partida pero en la 4ª recuperó la sonrisa, gracias Bisho :)

A mis adversarios, 3s para todos, me lo he pasado en grande, he aprendido un montón, he disfrutado en cada partida y os quiero dar las gracias por ello. Es la primera vez que juego la última partida en la última mesa y la verdad que el relajo es importante... se juega a otro ritmo y con otro tono, donde el resultado es lo de menos, de hecho parece más importante llevarse la cuchara :o

La camiseta de Issy muchismo buena, pero la de Jaume... ¡A por las sue-cas!